¡Cómo entrar en el Cuadrante del éxito!

Cuando nos levantamos en la mañana nos damos cuenta de que con todas las cosas que tenemos que hacer será fácil perdernos en un remolino de actividad en la que hay mil asuntos pendientes. Al terminar el día, después de no haber tenido tiempo para nada, nos encontramos con que ni siquiera sabemos que fue lo que hicimos ese día. Y cuál es la repercusión que tendrá en nuestra vida.  Matamos el tiempo en muchas cosas de poco valor y dejamos de hacer la más importante.

Para evitar esto es importante conocer cuáles son tus prioridades. Todos tenemos  metas importantes que debemos ir realizando y construyendo. Y también pequeñas tareas que nos exigen gran actividad pero que son poco provechosas.  No confundas actividad con eficiencia. 

Todos los que han alcanzado el éxito han sabido manejar su tiempo eficientemente.  No es hacer mucho para que gastar el tiempo, es hacer bien lo que se debe hacer sacando el mayor rendimiento del tiempo.  

Andar de prisa solo nos causa estrés. El hombre de éxito valora cada segundo de su tiempo haciendo su mejor uso en tareas que son de importancia.

Aprender a entrar en el cuadrante del éxito es fácil si logras manejar el método que muestro en este artículo. El éxito se consigue haciendo lo que se debe hacer en el momento preciso.

 

Nadie puede detener el tiempo. Entonces, ¿cómo puedes cuidarlo?

Lo primero que tenemos que hacer es empezar a vigilar nuestro tiempo. Midiendo y registrando en nuestra agenda lo que hacemos en relación con lo que es importante para nosotros. Hacer muchas cosas no es sinónimo de  eficiencia. Si podemos valorar lo que hacemos podremos también ser más selectivos y eficientes en el momento de programar nuestras actividades.

Para ubicar las actividades importantes y relevantes, le propongo analizar el siguiente cuadrante:

 

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Cuadrante I - Urgente -.

Urgente es todo aquello que tenemos que atender de inmediato.  Que no se puede esperar de lo contrario las consecuencias pueden ser adversas. El pagar el personal, asistir al médico, una reunión de trabajo donde se tomarán decisiones importantes, etc.

El tiempo sigue corriendo y tenemos que apresurarnos, pues el tiempo no nos va a esperar. Situaciones que nos exigen respuestas inmediatas y el no hacerlo nos ubica como irresponsables.

 

Cuadrante II - Importante -.

Que por su importancia trasciende de forma significativa en el futuro, que puede ser a corto o mediano plazo. Provienen más de proyectos que de problemas. De prever en lugar de lamentar. De adelantarnos a los acontecimientos. El construir a tiempo el futuro. Es la expresión más acertada de invertir el tiempo.

En este cuadrante cae la educación, la formación de nuestros propios colaboradores, el trabajar los principios y los valores de la familia, etc.

El invertir en nuestra preparación asistiendo a programas de desarrollo en busca permanente de crecimiento intelectual nos mantendrá en forma para aprovechar las oportunidades.

En la medida en que se invierta tiempo en el cuadrante II se disminuye la presión y  la presencia en el cuadrante de las  urgencias.

En este cuadrante se ubica la definición de los objetivos a lograr, las estrategias para alcanzarlos, la misma definición de la misión existencial y cuáles deben ser mis valores vertebrales  y el tiempo que debo dedicar al desarrollo personal.

En síntesis, en este cuadrante se ubican todas las tareas a realizar que trascienden en nuestras relaciones en el trabajo, pareja, familia, social y en lo personal. Es el cuadrante ideal para lograr nuestros propósitos nucleares y por ende  la plena realización.

 

Cuadrante III - Urgente Y No Importante-.

Un sin fin de ocupaciones que no tienen trascendencia alguna. Cocteles, reuniones en las que no se abordan temas sin fondo alguno, solo criticas, chismes, intervenciones sin sentido, charlas sin contenido, actividades que nos ocupan tiempo pero que su impacto es nulo en beneficio propio y de los demás.

Es un espacio que a la gente le gusta tener porque se siente que hace mucho aunque sin resultado alguno.

Quedamos frustrados en este cuadrante, pues estamos haciendo lo que no deseamos y permanecemos en donde no queremos estar. Estamos en el terreno de las ansias.  De esa desesperación consciente o inconsciente que nos ubica en el mundo de los ansiolíticos. Nos preocupamos de todo y nuestra salud empieza a sufrir daños considerables: taquicardia, úlceras, gastritis, etc.

Es un cuadrante falso que puede llegar a ser mortal.

 

Cuadrante IV - No Urgente Y No Importante-.

En este espacio  ubicamos el hoyo negro de nuestra existencia, las formas mortales de gastar nuestro tesoro más preciado.

La modernidad nos ha llevado a un consumo indiscriminado de información: La radio nos llena de noticias y terminamos más confundidos, neuróticos y sin conclusión alguna.

En este cuadrante se ubica una de las drogas más nefasta que a diario recibe nuestro cerebro, la única droga que se enchufa, la televisión.

 

¿En qué cuadrante estás ahora?

 

¿Cómo identificar y seleccionar los asuntos más importantes?

Es muy probable que si no contamos con un método eficiente para seleccionar problemas nos inclinemos en atender solo aquellos que nos agrada resolver y dejemos los asuntos que  nos son molestos, pero que quizás son lo más importantes.

Para priorizar correctamente los problemas debemos confrontarlo  en un inventario sobre el cual se aplique el método de valuación denominado: PROBLEMA 100.

Este método consiste en calificar cada problema mediante dos parámetros: Probabilidad, es decir, la posibilidad que se presente o que se repita el problema, y el riesgo, que significa la importancia de las consecuencias de sus efectos.

El método consiste en dar un valor del 0 al 10 para la probabilidad y la misma escala para el riesgo. De tal forma que si calificamos un problema con 10 de probabilidad y un 10 de riesgo, la prioridad asignada será de 100 (10 x 10).

Si otro problema lo calificamos con 8 de probabilidad y 8 en riesgo, la prioridad será de 8x 8, es decir 64.

Y así podemos valuar todos nuestros problemas en relación al riesgo y a la  probabilidad. De esta manera nuestros esfuerzos estarán dirigidos a resolver los problemas con probabilidad 100.  Esto facilita la labor de planeación, ejecución y control.

Ahora les invito a practicar este ejercicio con cada uno de sus roles y seguramente aprovechará más y mejor su tiempo.

 

¡Comience a construir ahora su cuadrante del éxito!

 

¿Qué opinas?

 

Con cariño,

 

Alexandra Liberato

 

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